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Los orígenes de la fabada asturiana y su evolución

[Este espacio es para el título del artículo]

Introducción

La comida asturiana es conocida por ser una de las más ricas y sabrosas de España. Entre sus platos más famosos se encuentra la fabada asturiana, un guiso tradicional que ha sido parte de la cultura gastronómica del norte de España por generaciones. En este artículo, profundizaremos en los orígenes de la fabada asturiana y su evolución a lo largo de los años. Aprenderemos cómo se desarrolló el plato y cómo se ha convertido en uno de los más importantes de la gastronomía española.

Los Orígenes de la Fabada Asturiana

La faba es un tipo de haba blanca que se cultiva en la región de Asturias desde tiempos inmemoriales. El plato de fabada asturiana se remonta a los días de los inviernos fríos y duros de los siglos XVII y XVIII. Era un plato humilde creado por los campesinos asturianos que utilizaban sus propias cosechas de habas junto con otros ingredientes disponibles, como la panceta y el chorizo.

Es importante destacar que la fabada asturiana es un plato de lento cocinado. Los campesinos asturianos lo preparaban a fuego lento durante horas, hasta que todos los ingredientes hubieran soltado todos sus jugos y se transformaran en un guiso abundante y suculento.

La Evolución de la Fabada Asturiana

Con el tiempo, la Fabada Asturiana se ha convertido en uno de los platos más emblemáticos de la gastronomía asturiana y española. A medida que la cocina asturiana se ha ido modernizando y expandiendo, también lo ha hecho la receta de la fabada asturiana.

En la actualidad, se pueden encontrar diversas variantes de la fabada asturiana, incluso algunas que reemplazan la carne de cerdo por otros tipos de carne y que utilizan verduras diferentes a las habas blancas.

A pesar de estas variaciones, la receta tradicional de la fabada asturiana sigue siendo un plato festivo que se acostumbra a servir en grandes cantidades para celebraciones y eventos especiales.

Los Ingredientes de la Fabada Asturiana

  • Faba asturiana
  • Chorizo asturiano
  • Morcilla
  • Panceta
  • Cebolla
  • Ajo
  • Aceite de oliva
  • Agua

La fabada asturiana es un plato sencillo en cuanto a los ingredientes, pero requiere de una cocción cuidadosa. La Habichuela o "fabas" es la parte más importante de la fabada asturiana. Estas habas blancas son una variedad que se cultiva en la zona asturiana y son las más adecuadas para la preparación de este plato por su textura y tamaño. El chorizo y la morcilla también son ingredientes imprescindibles, ya que le dan a la fabada asturiana su profundo y característico sabor.

La Preparación de la Fabada Asturiana

Para preparar una fabada asturiana tradicional, necesitarás una gran olla de hierro fundido y un montón de tiempo.

  1. Empieza por la noche anterior remojando la faba asturiana en agua fría. Es importante que se remoje unas 12 horas para que durante la cocción las habas cojan el sabor y la textura deseada.
  2. En una olla grande, dorar la panceta cortada en dados hasta que esté crujiente. Añadir después las verduras picadas y sofreír a fuego lento durante unos 10 minutos.
  3. Una vez el sofrito esté tierno, añadir las "fabas", el chorizo y la morcilla. Cubrir con agua y llevar la olla a ebullición.
  4. Reduzca el fuego a bajo y cocine hasta que las habas estén blandas y se hayan mezclado los sabores de todo los ingredientes. Esto puede tomar unas 3 horas.
  5. Una vez que las habas estén listas, sácalas de la olla y colócalas en otro recipiente. Puedes servir la fabada asturiana con algunas hojas de perejil como decoración.

Consejos de Preparación

Una de las claves es asegurarte de que las habas estén bien cocidas. De lo contrario, la fabada asturiana no tendrá su textura característica y sabrosa. También puedes añadir un poco de pimentón para dar un sabor picante, aunque esta técnica se utiliza según el gusto personal del cocinero.

Conclusiones

La fabada asturiana es un plato emblemático de la gastronomía española. Se trata de un guiso de habas blancas junto a una mezcla de embutidos que se cocinan a fuego lento durante horas para obtener una delicadeza absoluta. Es un plato tradicional que ha evolucionado junto a la historia y cultura asturiana, pero siempre ha mantenido su esencia y antigüedad. Hoy podemos disfrutar de una de las propuestas más populares de todo nuestro país.